sábado, agosto 29, 2009

Diálogo IV

-Cambiaste el excusado.
-Sí.
-Le pusiste la tapa nueva.
-Sí.
-Arreglaste la tubería.
-Sí.
-La pared también.
-Sí.
-Estaba rota de antes.
-No.
-Pusiste azulejos nuevos.
-Sí.
-Gastaste más de $100.
-No.
-Te hago una pregunta.
-Sí.
-No.
-Me hace una pregunta.
-Me hace una pregunta.
-No.
-¿No?
-Sí.
-Cambiemos de tema.
-Sí.
-No le pregunté.
-Yo tampoco.
-No le pregunté.
-Yo tampoco.
-¿Le pregunté?
-Sí.
-Bien.
-Está bien.
-Le pregunté.
-¿Cuándo?
-Me está haciendo una pregunta.
-¿Cómo?
-¿Tiene hambre?
-¿Tengo hambre?
-No lo sé. ¿Tiene?
-¿Qué cosa?
-Hambre.
-Sí.
-Coma.
-Que coma.
-Mi nombre es Oscar.
-Carlos.
-Ha notado que Carlos es Oscar al revés.
-¿Cómo lo sabe?
-Lo noté.
-¡Y cómo!.
-¡Uf! ¡Un montón!
-Es interesante.
-¿Lo es?
-Siempre depende.
-De uno.
-De todos.
-De todos y cada uno.
-De todos y cada uno de los hombres.
-De todos y cada uno de los hombres y las mujeres.
-Del mundo.
-Del universo.
-De los animales.
-Y las plantas.
-Y las piedras.
-Y las manijas.
-Una palanca es una manija.
-Es una forma de manija.
-Pero más tirando a palanca.
-La palanca sirve para un montón de cosas.
-Para leer el diario.
-Para comer zuchini.
-Para adorar a Buda.
-Para añorar a papá Noel.
-Papá con mayúscula.
-Es propio.
-No. Es de todos.
-Comunista.
-Como Kennedy.
-Me decís la hora.
-Nueve y media.
-Entonces caso cerrado.
-Me temo que sí, capitán.
-Me baja el rango.
-Sí, sargento.
-¿Oyó la explosión?
-Es en la casa de los Garggiabutto.
-¿Vamos?
-No. Déjelos.
-No puedo señor. Son mis amigos.
-Garggiabutto es panteísta.
-¡Por Buda!
-Y los demás.
-Algo me duele adentro, lugarteniente.
-Cuénteme.
-Es… mi corazón.
-No. Es su alma.
-¡Ay!
-¡Dónde!
-Mi corazón.
-¿Qué hay con el?
-Me arde.
-Palpita.
-No queda mucho tiempo.
-Tómeme por las pezuñas.
-Falta envido.
-Ya va a llegar.
-Si viviéramos en Norteamérica podríamos divertirnos jugando al Truco en Halloween.
-Claro, podríamos decir “¿Dulce o truco?”.
-¿Señor?
-Cante.
-Lo odio.
-Quiero vale cuatro.
-Lo recontra odio.
-¡Manggiabutto!
-¡Dónde!
-En la escollera.
-¡No salte, Manggiabutto!
-¡Hay mucho por qué vivir!
-¡Ay!
-¡Una lancha!
-¡Nade, Manggiabutto!
-Ahí le tiran un salvavidas.
-¡Agarresé, Manggiabbuto!
-¡Qué noche!
-El otro día vi un programa en la tele.
-Hm.
-Sí.
-Só.
-¿“Só”?
-¿“Só”? No.
-So tampoco.
-Uia.
-Mirá.
-La cárcel.
-Qué patada.
-Só.
-¿Dónde?
-Allá, en la escollera.
-¿Garggiabutto?
-Al lado.
-¡Só!
-Me agarra un no-se-qué.
-¿A dónde?
-Acá, en el corazón.
-Te duele.
-Me pálpita.
-Qué dólor.
-Sabe una cosa.
-Varias.
-Esta también.
-Si usted lo dice.
-Si usted lo dice.
-Si usted lo dice.
-Está bien.
-Coronado.
-Como un pozo de alambre.
-Enroscado.
-No, a lo largo.
-Crudo.
-Cocido.
-Cocido.
-Pocas palabras.
-Pocas.
-Palabras.
-Y el viento.
-Se las lleva.
-Todas.
-Se las lleva todas.
-A todas.
-A todas todas.
-Y.
-Sí.
-Só.
-Qué va´cer.
-Es así.
-Asó.
-Un día se despertó.
-Y plum.
-Estallo.
-Rataplum.
-Nunca se acaba.
-Es como el día a la noche.
-Separado.
-Garggiabutto.
-Heroico.
-Triste.
-Lástima.
-Una pena.
-Una macana.
-Una picardía.
-¡Eso!
-Una quimera.
-Un instante.
-Un momento.
-¿Qué pasa?
-¿Ese de la cárcel no es Baigorria?
-Baigorreda, dice usted.
-Honorio Baigorreda.
-Honorio era Garamaitía.
-Ese era Eduardo.
-¿Monteleone?
-El otro.
-Arruabarrena.
-Ese es Edgardo.
-Si sabré yo.
-Se casó con Baigorria.
-Baigorrita. Elena Baigorrita.
-¿La hija de Baigorrita?
-No, la otra.
-Ahí está la luna otra vez.
-¿Cómo era?
-Melancólica.
-No, redonda.
-Redondeada.
-Rotondeada.
-Arrotondeada.
-Abarrotondeada.
-Agarrabotondeada.
-Ése.
-¿En la cárcel?
-En la puerta.
-¡Garra!
-Te escuchó.
-Escóndase.
-No, era un delfín.
-Menos verigua Dios si es perona.
-Averigua y perdona.
-No te preocupes.
-¿Qué hora es?
-Y media.
-Pasadas.
-Menos verigua Dios si es perona.
-Menos verigua, más evita.
-Evita personas.
-Que te comerán los ojos.
-Evita el perdón.
-Evita Perón.
-Evita a Perón.
-Es campaña radical.
-Yo voté a Menem.
-Nadie votó a Menem.
-Sacá la conclusión.
-No la traje.
-Andá a buscarla.
-¿Y el capitán?
-Fijate.
-Dudo.
-Dudá.
-Pienso.
-Cuidado.
-Corro.
-Despacito.
-Pleamar.
-¿Cómo se para esto?
-Hay un botón allá.
-Lo alcanzás.
-No.
-No era una pregunta.
-No lo sé.
-No era una pregunta.
-No lo sé.
-¿No era una pregunta?
-Só.
-¿Só?
-Sí.
-No.
-¿No?
-Toque.
-No.
-Toqueló.
-¿No quiere?
-¿O no puedo?
-No puede.
-Ni quiere.
-Sí quiere.
-No.
-Tóquelo.
-No.
-Déle, tóquelo.
-Déle con el déle.
-Déle que no.
-Es que no aguanto más.
-No lo toco.
-Voy a estallar.
-Que no lo toco.
-Hablemos de algo más.
-Así estoy bien.
-Pero así no se puede.
-Yo puedo.
-No se puede.
-Estoy lo más bien.
-Usted está loco.
-Fuera de los cabales.
-Enfermo.
-Desquiciado.
-Estropeado de arriba.
-Descocado.
-Colifa.
-Califica como insano.
-Cinzano.
-Deje de hacer eso, por favor.
-Por babor.
-Y estribor.
-Termidor.
-¡Basta!
-¡Suficiente!
-¡Dios!
-¡Alá!
-No siga.
-Deténgase.
-¡Pare!
-¡Siente!
-No quiero seguir.
-O continuar.
-¿Se da cuenta hasta donde ha llegado?
-Todavía falta.
-Está completo.
-No.
-Si.
-Yo lo decido.
-¡Ja! Yo lo decido.
-Entonces gano.
-Imposible.
-Demuestrelo.
-…
-¿Y?
-¡No vale con los puntitos suspensivos!
-No tiene chance.
-¿Entonces?
-Sí, es eterno.
-No puede ser.
-Pero lo es.
-¿Se da cuenta de lo estúpido que es continuar haciendo esto?
-Es como mirar Videomatch.
-¡Sí! ¡Perdió toda consistencia!
-Jamás a nadie llegará hasta este lugar.
-Entonces podemos decir lo que queramos.
-…
-Sos triste.
-No tengo ganas de seguir.
-Contáme algo.
-Ok, ya sé.
-Le encontré un significado.
-Imposible.
-Te lo juro.
-No podés.
-Pero justamente el chiste era que no tuviera significado.
-¡Pero eso ES un significado!
-¡Ay! ¡Tenés razón!
-Es un sentido.
-No.
-Sí.
-Y pedorrísimo.
-Más ahora que lo dijiste.
-Soy un imbecil. ¿Vamos?
-Esperá.
-¿Ahora querés quedarte?
-Sí.
-No, estás obsesionado.
-Esperá, esperá.
-Por mi me quedo, pero… que se yo.
-Yo encontré un significado.
-Debe ser una mierda.
-¿Podés esperar?
-¡No! ¡No quiero esperar! ¡Me quiero ir! ¡Ya me da vergüenza estar acá!
-Tortura.
-¿Cómo?
-¡Tortura!
-¿Tortura?
-Esto es tortura.
-No puede ser otra cosa.
-No puede ser otra cosa.
-Tortura.
-¡Tortura!
-¡Tortura!
-¿Y ahora que hacemos?
-¡Nada!
-Total.
-Ahora da lo mismo.
-¿Cualquier cosa da lo mismo?
-Cualquier cosa da lo mismo.
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-Pará, pelotudo.
-¡Si da lo mismo!
-Sí, no, pero es cualquiera así.
-Sigue siendo tortura.
-No, ahí no es nada.
-No, es como más tortuoso todavía.
-No porque ahí el que está leyendo ya sí se va.
-¡Ja, ja, ja! ¿Vos creé que alguien está leyendo?
-No seas así.
-Estás en pedo.
-Bueno, igual, para quedarme a poner 3`94w6yu30n q349t6 34 sí me voy.
-Che ¿ya como que no ocultamos nada?
-A que te referís.
-Digo, como que el chiste ya no está más dado a entender.
-O sea, ¿vos decís como que ya nos hacemos cargo de que lo que hacemos es escribir constantemente cosas sin sentido para después preguntarle a la gente si alguien leyó hasta acá?
-Sí.
-¡A quién le importa! Ya llegamos hasta acá.
-Se habrán dado cuenta.
-¿Los que leen?
-¿Los?
-Pesimista.
-Esto tiene que terminar.
-Te odio.
-Yo también.
-Podríamos hacer un último intento.
-¿De irnos?
-No, de salvar esto.
-¿Sin borrar?
-Sí.
-Me interesa. No lo creo posible, pero me interesa.
-Fácil: decimos algo sustancial.
-Eso no es fácil.
-Con un poco de esfuerzo se puede.
-Pero para hacer un esfuerzo hacen falta energías.
-Que no tenemos.
-La energía es un problema sustancial.
-No hagas trampa.
-Bueno, te tiro una.
-Dale.
-Tengo sueño.
-Sos un forro.
-No lo puedo evitar.
-No forro de malo, forro de boludo.
-Si, te entendí.
-Dejame pensar en algo.
-Pensá.
-Toca Charly.
-Vamos.
-Vamos.
-Sí.
-Seh…
-Que grande Charly, ¿no?
-¡Sí!
-¡Un grosso!
-¡Lo más!
-Es Dios.
-¡Qué Maradona!
-¡Charly!
-¡Charly!
-¿Cómo era esa?
-¿Cuál?
-La de coso.
-¿Cómo era la melodía?
-Era medio como… narana… Es imposible tararear acá.
-Si, además, ni lo intentes; Podeti lo hacía.
-Podeti me puede chupar la garcha.
-¡Eh! ¡Qué decís! Nosotros no hablamos así.
-¿Qué? ¿Se va a enterar?
-Se puede enterar.
-Nadie va a leer hasta acá.
-A menos que Paco se muera. En ese caso, si pone esto en el blog antes, lo van a leer todos.
-Callate, boludo. Es mala suerte.
-Supersticioso.
-Ahora me cagué.
-¿Vos?
-No, yo, Paco.
-Ni pasa nada.
-Es que el otro día leí un cuento.
-El de la mina que jode que se muere.
-Claro, y la boluda de tanto joderlo al novio se moría, me parece.
-¿Se moría?
-Sí, ¿no te acordás?
-Sí. Le dice a la mucama que la acompañe con la joda y esta le dice al novio…
-Aclará que ella siempre le hacía bromas pesadas al novio.
-Sí, ella siempre le hacía bromas pesadas al novio.
-Y le dice a la mucama…
-Y le dice a la mucama que le diga al novio…
-“Tu novia se murió”
-Tu novia se murió.
-Y se acuesta en la mesa de la cocina.
-Sí, se acuesta en la mesa de la cocina, y el novio entra.
-Porque la mucama le dice que entre, que estaba la piba muerta en la mesa de la cocina.
-Si, y el pibe entra y la ve…
-¡Y está muerta de verdad!
-¿Por qué me cagás el final así?
-Es lo que Paco haría.
-Sí, bueno, Paco es un forro.
-Vos no podés decir eso.
-No hay chiste más de forro que cagar el final de los chistes.
-O los cuentos.
-O lo que sea.
-Un amigo me contó el final del Episodio III.
-¿Un amigo tuyo?
-De Paco. Es lo mismo.
-Si ya sabés el final. El pibito con cara de corky es Darth Vader. Pero eso lo dijeron en la primera…
-Si, pero me contó la forma.
-Si, pero no es lo mismo.
-Me cagó el final.
-¡Si ya sabés como termina! Es como que te digan “Al final de “Titanic” el barco se hunde”. ¿Qué vas a decir, vos? ¿Qué no sabías? “Al final de “Chaplin" se muere”.
-No es lo mismo.
-Es lo mismo, no te dijo “Bruce Willis está muerto”.
-Me dijo que “A Darth Vader le hacen la de Maradona”.
-¡Le cortaron las piernas!
-Sí, y yo se lo saqué al toque, y me cagó la película.
-¿Vos o Paco?
-Dejate de joder.
-Bueno, me voy.
-No, no, esperá.
-Hay algo más.
-Sí.
-No era pregunta.
-Voy a contar un secreto.
-No tenés los huevos.
-Quien haya leído esto hasta aquí va a encontrar un secreto.
-Mentira.
-Solo tienen qué…
-No le crean.
-Es muy sencillo.
-No te la creés ni vos, Paco, lo que vas a decir.
-¿Cómo sabés lo que voy a decir?
-…
-Comenzando desde la primer oración…
-Mentira.
-Deberás leer la primer letra de cada oración par.
-¡Ja! Si, claro.
-Y la última letra de cada oración impar.
-No te da la cabeza para haber hecho algo así.
-Se formará una frase…
-Me imagino.
-Pero sin espacios.
-¡Oh! ¡Una dificultad! ¡Claro!
-La frase deberá ser anotada en un papel…
-Ajá.
-Y cada uno deberá encontrar los espacios entre palabras.
-¡Por Dios, es mentira!
-Y se formará una frase.
-Que develará un secreto horripilante, seguro, ¿no?
-No, sabés que no.
-¿Y entonces qué?
-Se descubrirá una frase con sentido, pero poca sustancia.
-¿No íbamos a poner algo sustancial?
-La substancialidad, justamente, está en encontrar la frase.
-Pero si es un frase que a nadie le importa.
-La curiosidad mató al gato.
-Te van a putear, con esto.
-Mentira, esto no lo lee nadie. No lo va a hacer nadie.
-Entonces se joden.
-Voy a publicar.
-No, no seas boludo.
-O me dicen genio, o pelotudo.
-¡Pelotudo, te van a decir! ¿Qué no es obvio? ¡Pelotudo!
-Voy a publicar igual.
-No lo hagas.
-No puedo evitarlo.
-Poné otra cosa.
-Si no publico esto sigo escribiendo.
-Poné de Shakespeare, que a Podeti le gustó.
-Podeti es un forro.
-¡Dejá de decir eso!
-Forro.
-¡No!
-¡Podeti!
-Basta.
-Forro.
-Te das cuenta de que quedás como un boludo hablando en todas tus entradas de Podeti.
-Pienso que así me va a tener lástima y me va a linkear.
-¿Y tu dignidad?
-¿Qué dignidad?
-¡Tu dignidad!
-Me operaron de hemorroides, no tengo dignidad.
-Por favor, no publiques esto.
-No tengo alternativa.
-Sí. Sí que tenés: no lo publicás.
-No lo lee nadie.
-Es mi destino.
-No seas trágico.
-Estoy predestinado.
-Es una pelotudés. Poné guardar y andá a dormir.
-Si me voy a dormir seguro me quedo pensando "podría haber escrito algo más”.
-¿No te parece que con esto ya está bien?
-Lo que pasa es que apenas deje de escribir, lo voy a publicar.
-Y no me animo.
-Yo tampoco.
-¿Cuál era la idea original de esto?
-Escribir.
-Ok. Escribiste. ¿Pero por qué querés que alguien lo lea?
-Es que esa es la función de las cosas que se escriben: ser leídas por alguien.
-Se puede escribir para uno.
-Eso es una forrada. Una forrada de cobardes.
-O de gente humilde.
-Yo soy humilde.
-Vos sos un soberbio. Vos escribís esto porque en algún lado, en el fondo de tu ser o de lo que sea, sos tan soberbio que pensás que alguien lo va a leer y te va a decir que está bueno.
-Me hieres.
-Es la verdad.
-Ya sé.
-¿Entonces?
-¿Qué?
-¿Qué hacemos?
-¿Lo publicamos?
-Todavía no.
-¿Qué falta?
-No sé, pero todavía falta algo.
-Ya está todo. Ya pusiste que te operabas de hemorroides, eso fue bastante, ¿no te daba vergüenza?
-¿Pero alcanza con eso?
-¡No! ¡Ni en pedo te alcanza! ¡A vos solo te importa!
-También puse que soy soberbio.
-Pusiste eso para parecer humilde.
-Soy humilde.
-Mentira, sos inseguro. Por eso no tenés las bolas para publicarlo y seguís escribiendo como un trolo.
-También tenés razón con eso.
-Tengo razón en todo. Soy vos.
-Que profundo…
-Publicar esto es básicamente una cosa: insultar a todos los que te leen.
-O sea, a nadie.
-Hay algunos.
-Bueno, mejor. Así, por lo menos, el que me vuelva a leer después de esto va a decir: “mejoró bastante”.
-De hecho, esto tiene cosas bastante ofensivas.
-Se entiende que todo es con buena onda.
-Las bolas.
-¿Me van a decir facho porque en ya-ni-me-acuerdo-qué-momento dije “corky”?
-Hiciste chistes de homosexuales, también.
-¡Agh! ¡Te odio! ¿Qué decís homosexuales, ahora? ¿Qué te querés hacer? Ves que tengo razón. No tenés bolas. Hacete cargo que dijiste “trolo” y bancatelá.
-Tampoco es mi intención ofender a nadie.
-¿No decidiste transformar esto en una tortura, hace un rato?
-Pero esto es cómico.
-¿Cómico? Mostrame un chiste.
-Hice unos juegos de palabras.
-Que dan pena.
-Para ser sincero, cabe la posibilidad de que me los hayas robado.
-La novedad.
-Robo muchos chistes, ¿sabés?
-No te preocupes, todos se dan cuenta. Pero no te dicen nada por lástima.
-Algunos son míos.
-Los malos.
-Hay gente que se ríe.
-Tus amigos.
-Hay gente que se ríe que no me conoce.
-El fotolog de Cumbio tiene millones de visitas, y hasta parece que le pagan por tener uno.
-Sí, bueno, lamentablemente para ambos esto no es el fotolog de Cumbio ¿qué tiene que ver, además?
-Que la gente consume cualquier cosa.
-Yo trato de meter acá algo de contenido.
-Pssst.
-Chupame las bolas.
-Encima estás hablando de Cumbio. Sos tristísimo.
-¿Querés que me vaya a dormir?
-No, quedate. Sigamos charlando.
-A lo mejor esto no es una tortura. A lo mejor esto le viene tan bien a otra persona para escaparse de la realidad como nos viene a nosotros.
-A esta altura es, te diría, casi una droga.
-Calcularía el tiempo que llevo escribiendo, pero sería muy parecido a esos test de hace cinco años de preguntas sobre Internet.
-Te roban la identidad, así. Después arman bases de datos.
-Tengo un promedio de 500 spams por mes.
-Por contestar tests.
-Y por los boludos que mandan foguars.
-No escribís “foguars” para hacerte el gracioso, lo ponés así porque no sabés como se escribe la forma posta.
-Estás terrible hoy.
-Hubieses puesto “fordwares”.
-Pero sé que no se escribe así.
-Te estás cubriendo porque una vez que lo viste escrito te entró la duda de que estaba mal.
-Me estás matando. De verdad.
-Igual esto no lo lee nadie.
-¿Sos tan soberbio qué, cuando decidas terminar vas a pedirle al supuesto lector que deje alguna palabra clave en los comentarios para comprobar que leyó hasta determinado punto?
-Ja, ja. Cómo se te ocurre. Ni se me había pasado por la cabeza.
-Me doy cuenta de que esto era mucho más interesante (salvando las distancias con las cosas que sí pueden aspirar a ser interesantes) cuándo escribías sin tener la idea de publicar. Una vez que empezás a pensar en el lector…
-Si llegaste hasta acá dejá un comentario con la palabra…
-No, dale. No lo hagas.
-“cartucho”. Escribí “cartucho en algún lado”.
-Era importante lo que estaba diciendo. La verdad es que tu forma de rebajarte ya me está dando asco.
-Qué ibas a decir.
-Que escribís mejor cuando no pensas en un posible receptor.
-Mentira.
-Bueno, pero no te obsesionás, por lo menos. Estás hablando todo el tiempo de lo mismo. “Que lo leen, que no lo leen, que qué se yo”. Pará. Ya fue. Por eso no sos un blog de muchos lectores (a parte de la falta de talento),…
-Se hace el humilde entre paréntesis. Asco.
-…porque se te nota que estás necesitado. Esa misma razón por la cual no te daban bola las minas, por la que no quedás en los castings…
-Me da vergüenza ajena cuando alguien dice “casting”, no se por qué. Me da vergüenza ajena de mi mismo. Es muy raro. “Me voy a un casting”. Me suena a pendejo forro. Pero no voy a decir “audición”.
-…porque estás jediendo a necesidad. Apestás a necesidad. Se te nota. Se te sale por los poros. “Denme trabajo”, “Quieranmé”, “Leanmé”, “Aceptenmé”.
-Lo estás exagerando.
-Vos exagerás todo.
-Estás exagerando porque después te cubrís diciendo “era ficción”. Las bolas, ficción. Sos vos.
-No te soporto más.
-Yo menos.
-Nunca pasamos tanto tiempo juntos.
-Por lo menos no discutiendo.
-Sos muy botón.
-Sé.
-Ahora sí nos queremos ir.
-Lo vamos a publicar, ¿no?
-Y sí, ya fue.
-Pusiste cosas peores.
-Como eso cuando hablabas mal de tus compañeros de trabajo, al principio.
-Malísimo.
-Era catártico.
-Extraño mi fotolog.
-Había cosas lindas ahí.
-Sí.
-Definitivamente nada como esta porquería.
-Fotolog es sabio.
-Cuatrocientos caracteres.
-Había que ser breve.
-Sep.
-¿Cuatrocientos eran?
-Estaban contados, no sé cuantos eran.
-Esto también es un experimento.
-¿Cómo es eso?
-Dentro de un tiempo lo leés y comprobás si tus monólogos internos son tan aburridos escritos como cuando pasan por tu cabeza.
-Juro que no son tan apáticos.
-Esa te la voy a conceder.
-Una al menos. Gracias.
-Pero a veces se ponen oscuros.
-Callate.
-He oído cada cosa.
-No, en serio. Cuidado a dónde te metés.
-Incluyen cosas tales como…
-Me voy a dormir.
-Ja, ja, ja. No te preocupes, soy vos.
-No vuelva a amenazar con eso.
-¿Con “eso”?
-Sí, con “eso”.
-Sé que todo el mundo tiene un “eso”, pero sinceramente creo que no me interesaría conocer el “eso” de nadie.
-La gente es sabia. Por algo NADIE dice “eso”. Porque nadie lo quiere escuchar.
-Peña decía “eso”.
-Nadie dice “eso”. Ni Peña ni nadie. Creéme. Vamos a dormir.
-Esperá, esto no puede terminar así.
-Si casi siempre escribís fruta.
-Sí, pero si te fijás bien, siempre trato de que tenga un final mas o menos, dicho con toda las salvedades posibles, bueno.
-Mseh… Pero a veces lo entedés vos solo.
-No importa, es personal.
-Esto no puede terminar de otra manera que no sea así.
-¿Cómo?
-Sin nada.
-¿No vamos a borrar NADA de lo de arriba?
-No, va todo.
-¿Lo del capitán también?
-Todo.
-Pero en unos momentos como que los personajes se cruzan
-Da lo mismo.
-Pero si seleccionamos capáz que zafamos y nos queda algo un poquito más armadito.
-Pero sería falso. Todo fue consecuencia de todo. Ya está, Paco. Despreocupate. Andá a dormir.
-¿Te encargás vos de terminar?
-Si, no te preocupes.
-Yo no puedo, de verdad.
-Andá tranquilo.
-¿Y cómo termina?
-Así. Una línea más. Fin.

5 comentarios:

La Farolera dijo...

mucho ionesco por aca...
agradable su escritura, siempre, agradable ud aunque no lo vaya a ver actuar...yo no soy agradable, lo se.
besos

joAco dijo...

dejate de joder... no lo voy a terminar de leer...

pero hasta donde leí me gustó bastante. pero no parecía que iba a ningún lado.

para la próxima, tres personajes, por favor. y menos largo.

Blanc// dijo...

no pude terminar

Blanc// dijo...

pero mientras duró, estuvo bueno

una dijo...

Lo leí todo, lo juro. Soy patética.
Soy más patética que un cartucho de tinta invisible (de esa que venía en los kits de magia)
cartucho, cartucho, carajo que lo leí todo enserio, te digo!

es que son las tres y media de un jueves (bah, es viernes ya, pero es un tecnicismo nomás) y no tengo nada mejor que hacer.
O sea, es por falta de garche, no sé si me entendés. Si estás leyendo un blog a las 3 y 33 es porque no cojés. Y viceversa, supongo.
Debo ser la única persona en Buenos Aires que no coje. Patética.

(sos un pelotudo por escribir cosas que me hacen sentir mal, pelotudo. porque una cosa es sospecharse patética y otra muy distinta es saber-saber. aún así creo que) Es una lástima que dejes de escribir.


Bueno, ahora me voy a tocar pensando en un cartucho de essste tamaño

chau